Chloe afirmó su cabeza en el marco de la ventana sentada en el sillón redondo de la habitación de Alex lanzó un suspiro y una sonrisa ladeada se formó en sus labios. Alex en tanto estaba sentado en su cama, ella le daba la espalda, pero sabía exactamente que estaba feliz, sus emociones se podían sentir aunque estuviera con los ojos cerrados.
— El día esta hermoso — comentó Chloe, agrandando más su sonrisa.
— ¿Si?, a mi me parece que que la lluvia no es señal de lindos días querida — se paró detrás de ella y afirmó su mentón en su cabeza aferrando sus cuerpos en un tierno abrazo — pero como tú eres algo especial y diferente a las demás supongo que quisieras que caigan truenos en este momento — agrego con obvservando las gotas bajar por la ventana.
— ¡Oh no!, sólo me gusta la lluvía, me trae recuerdos de la infancia cuando vivíamos lejos de la ciudad. Papá me decía que cada vez que tuviera miedo diera vueltas en círculos por el pasto, era mejor que correr, te mareabas y sólo tenías la sensación de estar volando por el viento que soplaba tan fuerte que costaba respirar — suspiró — sueño con volver ahí Alex, hacer lo mismo una y otra vez — murmuró con estusiasmo, volteando hasta quedar frente a él — hasta que mis sentidos no puedan más y deba recostarme a mirar las estrellas para calmarme y olvidar.
— ¿Eso quieres?, ¿por siempre o por un día? — preguntó él mirandola fijamente.
— En realidad... por un tiempo, tengo recuerdos hermosos pero también viví días negros — dijo algo tiladada.
— Yo te llevaré de regreso a ese lugar cuando tú me lo pidas — exclamó decidido.
— ¿Lo prometes? — dijo ella con un hilo de voz, clavando sus ojos en los de él.
— Sí, no importa lo que pase o cuán enojados estemos, la cumpliré por todo lo te quiero Chloe — dicho esto se inclino hacía ella jutando sus frentes perdiéndose en miradas. La abrazó enternecidamente y la lluvía comenzó a caer más fuerte, cayendo ambos en un trance, ocupando los pensamientos del otro.
Hace 3 horas










